Oscar Piñeres

La pista de deporte extremo del barrio San Martín de Bucaramanga, marcó la vida Óscar Luceyo Piñeres, porque justo allí, donde se construía el único escenario para la práctica del “skateboarding”, delincuentes asesinaron a uno de sus amigos por robarle un celular. *Foto por: Carlos Barragán
Desde ese día, Óscar se dedicó a buscar a los niños de este sector, considerado uno de los más vulnerables de la ciudad, para enseñarles otra forma de vida y una manera sana de diversión. Convenció a un grupo de amigos para que donaran tablas de “skateboarding” con el fin de que estos chicos encontraran en este deporte una manera de mantenerse a salvo de la violencia del barrio.Sus clases son totalmente gratuitas y hoy su escuela cuenta con más de cincuenta niños, entre los ocho y diecisiete años, que semanalmente se apropian del sitio para hacer deporte. Dice que su idea es la de prevenir que estos pequeños sucumban en la tentación de las drogas, el alcohol o el dinero fácil. Sostiene que en estos escenarios en donde se crean la paz y la convivencia social. Su sueño es convencer a estos chicos de que con esfuerzo y dedicación, y el cuidado de su cuerpo, podrían ir a unos juegos mundiales, ya que a partir del año 2020 el “skateboarding” será una disciplina olímpica.
La pista de deporte extremo del barrio San Martín de Bucaramanga, marcó la vida Óscar Luceyo Piñeres, porque justo allí, donde se construía el único escenario para la práctica del “skateboarding”, delincuentes asesinaron a uno de sus amigos por robarle un celular.