Esperanza Trujillo

Si Esperanza Trujillo tuviera un lema de vida, sin duda alguna pregonaría que "Nunca es tarde para aprender", y no solo por el innovador sistema de educación que está aplicando con mil doscientos adultos, de treinta municipios de Cundinamarca, para que concluyan su primaria y bachillerato, sino porque su modelo rompe el paradigma de que la tecnología y el uso de tabletas son para la nueva generación. *Foto por: Carlos Barragán
El Sistema Interactivo Virtual Educativo, creado por Esperanza y sus ingenieros, es una aplicación que les permite a los estudiantes descargar en sus tabletas los contenidos de una unidad de enseñanza para que durante los siguientes quince días, y sin internet, puedan hacer sus trabajos y evaluaciones en sus casas o fincas. Cada dos semanas un grupo de tutores recoge la información y la califica, repitiendo el ejercicio hasta culminar el ciclo educativo. Adelaida, quien a sus sesenta y dos años está a punto de terminar el bachillerato, es una demostración de que el programa funciona a cualquier edad. Otros, como Dirley y Rosalba, afirman que el programa de Esperanza les deja estudiar sin descuidar sus trabajos en el campo. Hoy, esta mujer, que no para de pensar en cómo educar más personas, solo espera que su modelo se replique por todo el país y sin ningún costo.
Si Esperanza Trujillo tuviera un lema de vida, sin duda alguna pregonaría que "Nunca es tarde para aprender", y no solo por el innovador sistema de educación que está aplicando con mil doscientos adultos, de treinta municipios de Cundinamarca, para que concluyan su primaria y bachillerato, sino porque su modelo rompe el paradigma de que la tecnología y el uso de tabletas son para la nueva generación.